En Chile no está desapareciendo “Yo elijo mi PC”. JUNAEB informa que fue fusionado con “Me conecto para aprender” en la Beca de Acceso a Tecnología, Información y Comunicación (TIC), y para 2026 señala que los resultados están próximos a anunciarse.
La tendencia internacional existe, pero tampoco consiste en “volver atrás”: la política está intentando separar el uso educativo de la tecnología, del uso permanente del dispositivo personal. A marzo de 2026, UNESCO registra 114 sistemas educativos con prohibiciones nacionales de teléfonos en las escuelas; mientras que la OCDE señala que: en Chile el 59% de los estudiantes está en escuelas donde no se permite el celular en el recinto, según PISA 2025.
Una política distinta sería recuperar el equilibrio. No se propone “menos tecnología”; sino, “Tecnología cuando agrega valor; lectura, escritura, pensamiento y relación humana cuando son insustituibles.”
UNESCO llega a una conclusión bastante cercana: la tecnología debe estar al servicio del aprendizaje y de la interacción humana, no sustituirla. También advierte que entregar dispositivos, por sí solos, no garantiza mejores aprendizajes.
La política podría llamarse: “Programa Nacional de Aula Híbrida e Inteligencia Educativa (leer, escribir, pensar, crear y utilizar tecnología)”
Seis Pilares
1. Recuperar el aula como espacio de concentración.
Establecer una política nacional de uso regulado del smartphone durante la jornada escolar. No necesariamente significa prohibirlo absolutamente en todas las circunstancias. La regla sería:
El teléfono personal no es la herramienta pedagógica predeterminada. Cuando el profesor determine que una actividad requiere tecnología, se utiliza tecnología institucional o un dispositivo definido para esa actividad. Esto es importante porque evita la contradicción: “¿Tenemos que enseñar tecnología, por lo tanto, cada niño debe estar conectado a las líneas telefónicas, a las RR. SS. o a la Internet, todo el día?”
La evidencia internacional justamente está poniendo en cuestión esa equivalencia.
2. Recuperar la lectura y escritura analógica (física)
Hora diaria de lectura y escritura. No como castigo tecnológico; sino, como competencia cognitiva fundamental.
Por ejemplo:
• Lectura de libros físicos.
• Escritura manuscrita.
• Toma de apuntes.
• Redacción.
• Comprensión lectora.
• Argumentación.
• Síntesis.
Debate presencial.
La tecnología aparecería después, cuando corresponda investigar, contrastar, crear o comunicar.
La secuencia sería:
LEER → COMPRENDER → PENSAR → ESCRIBIR → INVESTIGAR → DIGITALIZAR → CREAR
y no: PANTALLA → INFORMACIÓN → COPIAR → PEGAR.
3. Resucitar el laboratorio de computación.
En lugar de: “Cada alumno con su dispositivo permanentemente”, podría existir nuevamente el “Laboratorio de Tecnología, Computación e Inteligencia Artificial.” Un espacio especializado dentro de cada establecimiento. Volviendo una figura fundamental, ahora identificado como el Encargado/a de Tecnología Educativa (ETE)
No simplemente un técnico que arregla computadores. El ETE sería responsable de:
• Mantención tecnológica.
• Seguridad digital.
• Gestión de equipos.
• Apoyo a docentes.
• Alfabetización digital.
• Uso responsable de IA.
• Programación.
• Robótica.
• Investigación digital.
• Gestión de plataformas.
• Capacitación.
• Apoyo a proyectos de los estudiantes.
Además, el ETE resuelve un problema señalado por UNESCO: muchos sistemas incorporan tecnología sin contar, necesariamente, con docentes preparados para utilizarla pedagógicamente.
4. Cambiar el concepto de “computador para cada niño”.
Modificación importante al espíritu de Yo elijo mi PC/Beca TIC.
En vez de considerar que la inclusión digital equivale principalmente a entregar hardware individual, la política podría considerar: Derecho a acceso tecnológico educativo.
Eso incluye: equipamiento + conectividad + software + profesor capacitado + infraestructura + mantenimiento + propósito pedagógico.
UNESCO advierte precisamente que distribuir computadores sin integrarlos adecuadamente a la pedagogía no necesariamente mejora el aprendizaje.
Entonces podría existir un modelo mixto:
Espacio Tecnología
Aula habitual Tecnología limitada y pedagógicamente definida
Biblioteca Libros + investigación
Laboratorio Computadores y tecnología avanzada
Hogar Dispositivo personal cuando corresponda
Taller Robótica, programación, creación
Comunidad Acceso digital supervisado
5. Crear una nueva alfabetización: analógica + digital + IA
Aquí está el salto hacia 2027. No basta con enseñar: “Cómo usar un computador.” Eso era alfabetización digital del pasado.
Hoy habría que enseñar:
• Alfabetización informacional
• ¿Quién creó esta información?
• Alfabetización digital
• ¿Cómo funciona la tecnología?
• Alfabetización mediática
• ¿Quién intenta convencerme?
• Alfabetización estadística
• ¿Los números realmente dicen lo que parecen decir?
• Alfabetización en IA
• ¿Qué puede hacer una IA y qué no?
• Alfabetización ética
• ¿Qué corresponde hacer con aquello que puedo hacer?
• Alfabetización analógica
• ¿Puedo pensar y expresarme sin una pantalla?
Esto último es fundamental. Una persona tecnológicamente alfabetizada debería poder funcionar con tecnología y también sin ella. La propia UNESCO plantea que los niños deben aprender a convivir con la tecnología y también sin ella.
6. Crear una nueva figura dentro de la escuela.
Coordinador de Tecnología, Información y Aprendizaje (TIA) o el Encargado/a de Tecnología Educativa (ETE). Podría ser una evolución del antiguo encargado del laboratorio. Su función no sería solamente informática. Sería el nexo entre pedagogía, tecnología e información.
DIRECCIÓN
ÁREA PEDAGÓGICA ÁREA TECNOLÓGICA
COORDINADOR TIA o ETE
DOCENTES LABORATORIO IA
ESTUDIANTE
Quién decide → quién comunica → quién ejecuta → quién recibe → quién retroalimenta.
Un principio rector podría ser: “La escuela no debe competir con la tecnología, le corresponde enseñar al estudiante a gobernarla”. Eso cambia completamente el enfoque. No se trata de tecnología versus libro. Ni de papel versus computador. Tampoco de smartphone versus prohibición. Se trata de construir una jerarquía de herramientas. Primero está la persona después el pensamiento, el lenguaje, la lectura, la escritura, el conocimiento, la tecnología y por último la inteligencia artificial, no al revés.
Recuperar el laboratorio escolar y convertirlo en un “taller de conocimientos”, podría hacer pasar a un estudiante de leer un libro, a investigar a contrastar fuentes, escribir, programar y utilizar la IA para crear un producto a presentarlo, presencialmente. Es decir, del lápiz al algoritmo, sin saltarse el pensamiento.
Eso, además, está bastante alineado con la evidencia internacional. La discusión actual no plantea abandonar la tecnología; sino, hacer que su utilización sea pertinente, equitativa, gobernada y subordinada a objetivos educativos.
Política de reconstrucción del ecosistema cognitivo de la escuela chilena.
“Política Nacional de Equilibrio Cognitivo y Tecnológico Escolar 2027–2035”, con diagnóstico, objetivos, institucionalidad, presupuesto, implementación por etapas e indicadores de éxito.
“Política Nacional de Equilibrio Cognitivo y Tecnológico Escolar 2027–2035”
Foco: Educación Pública y Particular Subvencionada de Chile.
La Beca TIC, actualmente, integra “Yo elijo mi PC” y “Me conecto para aprender” y Chile ya cuenta, desde 2026, con la Ley N.º 21.801 que regula el uso de dispositivos móviles en establecimientos educacionales.
La propuesta queda construida sobre:
• Lectura y escritura como competencias cognitivas fundamentales.
• Uso regulado del smartphone, no tecnología cero.
• Recuperación del laboratorio de computación.
• Creación/fortalecimiento del Coordinador de Tecnología, Información y Aprendizaje (TIA) y/o del Encargado/a de Tecnología Educativa (ETE)
• Alfabetización digital, mediática, informacional e IA.
• Acceso tecnológico entendido como ecosistema, no solamente entrega de computadores.
• Implementación 2027–2035 en cuatro etapas.
• Indicadores de aprendizaje, concentración, equidad, bienestar y competencia digital.
• Aplicación tanto a establecimientos públicos como particulares subvencionados.
• Un principio rector: “La escuela no debe competir con la tecnología; debe enseñar al estudiante a gobernarla.”
UNESCO, además, reporta que a marzo de 2026 ya son 114 los sistemas educativos con prohibición nacional de teléfonos en las escuelas, pero advierte que prohibirlos no basta: simultáneamente hay que enseñar alfabetización digital y pensamiento crítico.
Entre ChatGPT y HSQO
No hay comentarios.:
Publicar un comentario